28 de junio de 2015

Pasajero Eterno

Me corté
y de mis venas no salió sangre salió
un río marrón y turbio
remansero
canoero
puertero
pescador.

Me recorre el río
me tiñe la cara
la piel
las piernas.

Caudal fuerte
nadan los peces
y el verde se arremolina en mis orillas.

Me corté
y de mis venas no salió sangre salió
un río marrón
que murmuraba tu nombre. 

25 de junio de 2015

Eclipse de prensa

Hoy amor
igual que ayer
como siempre
en el diario
hablaban de ti.

Pero no te pongas así
no es la primera vez
que abro el diario
y me sorprende tu nombre.

No te pongas así
porque no es la primera vez
que los diarios hablan
de cosas tan fundamentales.

No te pongas así
que la prensa te ilumina
a lo mejor no es tanta prensa
si no algunas verdades y otras tantas mentiras.

No te pongas así
que esta muerte
no es tan parca
si hasta me deja seguir viviendo.

3 de junio de 2015

El trencito, o sobre la naturalización de la violencia.

Hace un par de años estaba en un festejo de cumpleaños en una gran ciudad de la región de cuyo con un grupo de gente, amigos entre todos, y yo medio outsider ya que estaba allí por algunas vueltas de la vida más que por cualquier otra cosa. Ese grupo de amigos tenía una tradición bastante estúpida que se llamaba "el trencito", que básicamente era que en cualquier momento uno podía decir "trencito", agarrar a alguien, hombre o mujer, y ese alguien tenía que darle un pico (si, un beso en la boca) a todos los del grupo. Era una práctica que me parecía patética, violenta. Y ese día, me tocó a mi. Obviamente que no quería. La verdad, odio que me hagan hacer cosas que no quiero, y más relacionado con un tipo de contacto tan íntimo. La cuestión es que aparentemente una no podía zafarse del trencito solo manifestando su incomodidad, disconformidad o rechazo, o simplemente diciendo "no quiero". Una tenía que quedar como loca, tarada, agresiva, bañar con fernet a los presentes y largarse a llorar para que no la obliguen a ser parte de esa práctica, y que encima después te digan "no es para tanto" o "si, la verdad que es un garrón pero no queda otra".

No. El NO es no también en los juegos. El NO, es también para los amigos. El NO, es para cualquier cosa.

Y pienso, reflexiono, que si es tan difícil para los "amigos" entender un NO, cómo lo va a entender el que te acosa, el que te droga, el que te viola y el que te mata.

19 de diciembre de 2014

Tu nombre

¿Por qué no me dejas en paz?
Por qué no me dejas con tu nombre
Pequeña
Ausente
Hermosa
Distante ciudad
Y te llevas tus orillas
Llenas de tempestad
Lejos de mis sueños
Y me levantas la condena
Cadena perpetua
De mirarme en tu río espejo;
Bórrame los caminos que llevan a tu suerte
Ciudad Puente,
Ciudad Velero,
Ciudad Paraíso,
Ciudad Huracán;
Eres albergue
De mis miedos más terribles;
Desde que te conozco
No me dejaste ir
Por amor
Odio
Consuelo
Promesa
Poesía
Cuantas tristezas y alegrías
Al mismo tiempo se pueden vivir.
Cuantos vaivenes en las costas
O en el agua profunda
Quiero irme
Déjame en libertad
Soy pariente del mar
No me sienta bien la calma
No tengo futuro
Anclada en el desierto
De tu desolación.


16 de octubre de 2014

Nada más

Nada más violento que la calle que se para una villa de un rascacielos. Porque no es solo separación física, sino moral, económica y social. La calle inmiscuida, entrometida en la disputa entre las dos caras de la sociedad de "qué mal que estamos" y que a su vez cree que el progresos son edificios blancos, vidriados, altos, enrejados a la vera del río.
Nada más violento que ir caminando por el parque y de repente la ciudad se termina, implosiona en un conjunto de gente que renuncia a ser ciudadanos a cambio de un deck de madera con pileta detrás de un muro frente a la playa, con el correr del agua murmurando, interminable, nuestros nombres y nuestras historias, con el color del sol y de la luna, agua que lava nuestras penas y se las lleva hacia el mar. 
Nada más violento que una calle separe una ciudad de otra en el mismo territorio.


2 de octubre de 2014

No correspondido

No llego,
no te alcanza;
trepar la montaña
nunca descansar;
así de abrumador se siente
solo el escucharte hablar.

Desesperanza perfecta

tanta fragilidad;
mucho cuerpo
muchas alas;
¿por qué no podemos volar?

¿Dónde me escondo

de tus ojos negros?
déjame
tu alma desnudar;
piel de lirio
eterno vacío;
y yo apenas
un niño de ciudad.

¿Nunca te han dicho

tal vez al pasar
lo intrigante que es el río
que parece por tu cuerpo viajar?
Fluidez
frescura;
bañado en ese río
quisiera despertar.
Arrástrame hasta tu lecho
río ardiente
indomable
déjame hundirme
y morir así
antes que seco,
y si ti.

3 de agosto de 2014

Pleased to meet you

Necesito tus manos
de barro
hornero
volador
que nació en la tierra
pero no puso sus pies en ella.

Necesito tus ojos

protectores
fuego
abrazador
envolvente
insurgente.

Necesito tu cuerpo

desordenado
cansado
amante
sin prejuicios,
que me acompañe.

Necesito tu boca

roja
como la sangre
que recorre mi cuerpo
como tu boca
roja.



28 de julio de 2014

Oscuridades


Intersticio oscuro
imperceptible
interminable 
deseo
de volver a encontrarte. 

Entiérrome 

en las aristas de la vida
polígono exuberante
infinito 
hecho con el cristal
a través del que te miro.

Herrumbre 

tiempo
impasible
ávido reloj
que atrasa mis días
y adelanta tus horas.

Hierba

madera y durmientes
vías de un tren
que veo pasar
etéreo
inalcanzable. 

25 de julio de 2014

Primeros días de una casa

Some nights I wish 
that my lips could build a castle

Mira como nos miran
esas casas
afuera
parecen tan frágiles
y a la vez impenetrables
de papel y crayones
de cemento y acero;
y tan ridículas para quien no tiene
a donde volver cuando cae la noche.

Mira como nos miran
esas casas
adentro
que siempre nos acogieron
pero nunca fueron nuestras
nunca fueron hogares
y siempre supimos
que nos terminaríamos yendo.

El mundo es testigo
de esta gran batalla:
entre el adentro
y el afuera de una casa.
Ni siquiera di tres pasos
y ya siento el deseo
de volver a escuchar los cuentos
de los tiempos donde tu techo
me cobijaba.
No me quiero quedar
y no me quiero ir
Pero
mira esas casas
ajenas
están llenas
de gente, calor, alegrías
y para nosotros
están tan solas
tan vacías.

No quiero volver
me pone triste
de tan solo pensarlo
acabo de notarlo
y paradojicamente
eso también me pone triste

Sueño con la casa
y los fantasmas que me atraparon
tanto tiempo
en ella,
cuando todavía vivía y se imponía
y no era una simple mueca irresuelta
de la grandeza que la abrazó hace tiempo;
cuando las camas eran todas iguales
y las muñecas miraban vacías
lo irreproducible;
y esos espejos
que exhalaban misterios
parecían reflejos fantasmales
pero en realidad
era mi cara en la madrugada.
La enredadera del patio
que nos cubría las espaldas
del sol de la siesta
mientras hacíamos las cosas
que nunca podremos contar.

Quiero volver a verte:
no quiero que la noche nos encuentre arropados
bajo un árbol de manzanas
no quiero que nuestro techo sea el cielo;
en esta vida
quiero caminar con vos
ver a la distancia
quiero remediar los errores de la infancia
y construir un futuro
nosotros
sin ellos.

No se cómo decirlo,
aquí voy sin miramientos:
quiero hacer contigo
lo que no han hecho de ti,
de tu infancia tan desecha;
un destino ya elegido
que no era el camino correcto
mil veces lo odiaste
y te quedan años
para volver a hacerlo.

Se que no quieres criar entre tus brazos
niños que vayan a la guerra
niños sin pasado
de esa generación muerta
niños que no tienen una meta
más que seguir luchando.
Vámonos de estas naciones derruidas
aunque solo tenga unos cuantos años de vida
vámonos de esta ironía
y reconstruyamos el pasado.
Es que el odio vence al hombre
y a ti ya te vencieron
los hombres que odian tanto.

La vida pasa
las heridas quedan
¿por qué no nos arrancamos las penas?
Ya sabes donde poner
tus manos en mi cuerpo
para encontrar las cicatrices.

No te preocupes,
yo tampoco tengo todo resuelto
apenas
las maletas siempre en el piso
la ropa fuera del ropero
un poco de dinero
en un monedero
tirado en el sillón;
siempre lista para irme.
Te encuentro en la esquina
dame la mano
que me asusta la vida;
quítate el uniforme
y ponte ropa de jardinero
porque tenemos que plantar una historia
y cosecharla juntos.

¿No ves que no duerme bien
quién espera?
Hace días que no duermo
te espero
cruzando el mar
y mientras llegas,
sueño.
¿No ves que no duerme bien
quien sueña?
Y te sueño
a todo momento,
mientras te espero.

¿Cómo te explico?
sé que sueñas tanto
con todo lo que no tenemos;
no hay mucho que hacer
deja de soñar tu vida
comienza a vivir tu sueño.

Demórate lo que quieras
pero no llegues tarde
porque no se que será de mí mañana,
por eso te llevaré hoy
a los lugares en los que merodeo
y me siento a pensar en ti.
Miro la explanada de pasto
veo los pájaros volar y hacer nidos en lo alto
solo puedo pensar
en construir pedazo a pedazo
una casa que no esté embrujada.

Huele a flores
el aire es frío
y nos calienta el sol.
Es otoño;
hay aroma a praliné y pasto recién cortado
a carne asada y a orilla de río.
Tu cuerpo
madera;
tu piel
trigo;
tus ojos
miel.
Un jacarandá en la entrada
para recordar las canciones de la infancia
no necesito
no puedo pedirte más.

Al final del día los pájaros siguen allí
irán despacio despegando vuelo
Mira, ¡rápido!
los pájaros despegando el vuelo
yo me voy con ellos
la calle se ilumina de a poco
y las sombras en tu cara se suavizan.
El viento remonta las alas de las alegres golondrinas
remonta las alegrías y esperanzas
de esta casa vacía.
Y la casa no está ahí
faltan tantos años para que exista
pero yo ya estoy ahí
y están mis besos en la cortina;
ven a sentarte conmigo
piensa en todo lo que no quieres ser.
Ya no hay nada que ocultar
en estas paredes sin tiempo;
paredes nunca es invierno
paredes que contienen el calor
de una chimenea a leña
paredes hogar.

14 de julio de 2014

Paraíso perdido

Podrían tus ojos no rimar,
no bailar con el viento
cuando me ven llegar.

Qué gran verdad del deseo
añorar lo que no tengo.

Gira mi cabeza
y solo puedo pensar
en el trigo en primavera,
en tu cuerpo al despertar.

Retrátame bien
en tus sueños, al menos;
recuerda mi rostro
este rostro cansado
que no te pudo fascinar.